"La Enfermedad Renal Crónica Avanzada conduce a miles de pacientes a la elección de una modalidad de diálisis. Sólo 45.000 pacientes, el 0,1% de la población, consumen casi el 2,5% del gasto sanitario."
SOSTENIBILIDAD Y EQUIDAD EN EL TRATAMIENTO RENAL SUSTITUTIVO.
Drs. J.ARRIETA, J.M.BUADES, C.GÓMEZ, T.GONZÁLEZ, A.MIGUEL, M.MACÍA, F.ORTEGA, M.PRIETO y otros*, 08 de julio de 2009 12:01

La Enfermedad Renal Crónica Avanzada conduce a miles de pacientes cada año a la elección de una modalidad de diálisis. Tan solo 45.000 pacientes, el 0,1% de la población, consumen casi el 2,5% del gasto sanitario.

Dado que el trasplante renal  solo está indicado para menos del 20% de los pacientes en diálisis y que, mientras esperan un donante, también los pacientes en lista de espera deben dializarse, casi todos los pacientes tendrán que elegir entre la Hemodiálisis (modalidad atendida por especialistas en hospitales o centros de tratamiento especializados) o la Diálisis Peritoneal (modalidad domiciliaria).

La estructura sanitaria favorece la utilización de la Hemodiálisis, a pesar de que es un 44% más costosa que la Diálisis Peritoneal domiciliaria.

El presente documento revisa la situación y propone acciones para equilibrar las posibilidades de acceso a la Diálisis Peritoneal por parte de  los pacientes y para contribuir a la sostenibilidad de un tratamiento que continúa creciendo en número cada año.

Antecedentes.

Cada año, casi 6.000 nuevos pacientes ven progresar su Insuficiencia Renal hasta la necesidad de recibir uno de los tres tipos de tratamiento sustitutivo de la función renal:

1. Trasplante Renal (TX): Cada año se realizan alrededor de 2200 trasplantes renales y hay algo más de 4000 pacientes en lista de espera. Por motivos clínicos, menos de 20% de los pacientes que están en diálisis pueden acceder a un riñón.  El 80% restante nunca podrá trasplantarse y tiene que estar en diálisis para sobrevivir.

2. Hemodiálisis (HD): En esta modalidad, la sangre se depura empleando una máquina que se la extrae, la filtra y se la devuelve al paciente, para lo cual tiene que desplazarse a un hospital o centro especializado tres veces por semana como mínimo. Cada tratamiento, conectado a la máquina, se prolongará unas cuatro horas. La inmensa mayoría de los pacientes en diálisis usan esta modalidad.

3. Diálisis Peritoneal (DP): Esta modalidad de tratamiento es domiciliaria. La eliminación de sustancias tóxicas se realiza a través de la membrana peritoneal del paciente, y se puede realizar de forma manual o de manera automatizada, durante la noche, mientras se duerme. El paciente solo acude al hospital para revisión uno o dos meses. Un escaso porcentaje de pacientes se dializa en su hogar.

Situación actual.

Según datos del año 2007 de la Sociedad Española de Nefrología, la población en tratamiento crece entre un 3% y un 4% cada año. En el registro nacional de pacientes renales que coordina la Organización Nacional de Trasplantes, en España hay 45.000 pacientes en tratamiento renal sustitutivo, de los que casi la mitad están trasplantados.

  • 48% están Trasplantados.
  • 46% en Hemodiálisis.
  • 6% en Diálisis Peritoneal.

Las oportunidades de los pacientes para realizar tratamiento domiciliario (DP) varían mucho entre las distintas Comunidades, e incluso dentro de cada una según su hospital de referencia. Algunas Comunidades tratan en domicilio a una gran parte de los pacientes que están en diálisis, mientras que en otras el porcentaje es casi anecdótico.

¿Por qué siendo la DP un tratamiento que ofrece igual o superior supervivencia que la HD, la misma calidad de vida, muy pocas contraindicaciones y permite al paciente realizar una vida más activa se produce esta desigualdad?

El diseño y las estructuras sanitarias favorecen la opción de Hemodiálisis:

1. Mientras que se dotan todos los hospitales con máquinas y personal para realizar Hemodiálisis, a la vez que se abren muchos centros concertados para este fin, los recursos materiales y humanos destinados a la Diálisis Peritoneal en los hospitales que la realizan son escasísimos. A pesar de que un profesional de enfermería de Diálisis Peritoneal puede tratar 20–25 pacientes, frente solo 4-5 que se pueden tratar en HD.

2. Falta de formación por parte de los nefrólogos prescriptores de diálisis ya que, por ejemplo, en su periodo de rotación durante la especialidad lo hacen 7 meses en HD mientras que en DP permanecen solo 2 meses.

3. Muchas veces los pacientes no reciben la información adecuada sobre todas las opciones posibles de tratamiento antes de iniciarlo. Sobre todo el grupo de pacientes que no pueden programarse desde las consultas de Enfermedad Renal Crónica Avanzada, que suponen casi el 50% del total. Según una encuesta promovida por la Asociación Nacional de Pacientes ALCER en el año 2007, más del 65% de los pacientes conocen bien o muy bien la técnica de Hemodiálisis mientras que solo alrededor del 20% conocen bien la Diálisis Peritoneal en domicilio.
 
¿Por qué es importante emprender iniciativas para paliar esta situación?

1. Sostenibilidad del tratamiento:

  • Se calcula que el gasto del tratamiento renal sustitutivo es casi el 2,5% del presupuesto de sanidad para solo el 0,1% de la población. Por lo tanto, hay que tomar acciones para que este tipo de tratamiento sea sostenible en el tiempo.
     
  • Según un estudio realizado por la consultoría médica independiente BAP, especializada en la Investigación de Resultados en Salud, el coste anual por paciente en tratamiento con Hemodiálisis cuesta casi 50.000 euros. La HD es un 44% más costosa para el sistema de salud y se puede generar un ahorro de 500 millones de euros en una proyección a 15 años.

2. Equidad para todos los pacientes:

  • Según la literatura científica, cuando los pacientes reciben información adecuada y suficiente, entre el 30% y el 50% eligen ser tratados en su domicilio. De igual manera, según demuestra una reciente encuesta realizada en el año 2007, la mayoría de los profesionales de la Nefrología también consideran que el mejor tratamiento de inicio para un paciente tipo es la Diálisis Peritoneal en domicilio.
     
  • Así mismo según la ley 41/2002 de 14 de noviembre, reguladora de la autonomía del paciente y derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica, los pacientes tienen el derecho de ser informados sobre todas las posibles opciones de tratamiento para poder decidir el que mejor se adapte a su estilo de vida.

¿Qué se puede hacer para el desarrollo de la Diálisis Peritoneal?

Propuestas:

1. Nos encontramos ante una oportunidad política única para incluir la Diálisis Domiciliaria en el Pacto por la Sanidad para garantizar la equidad en el acceso al tratamiento de todos los pacientes que inician tratamiento sustitutivo de la función renal sea cual sea la región en la que se resida y su hospital de referencia. Además, de esta forma se contribuirá a la sostenibilidad del sistema y se garantizará el tratamiento a un número cada vez mayor de pacientes que lo van a necesitar.

2. Debemos garantizar el derecho a la autonomía del paciente, promoviendo la figura del informador del paciente, mediante el impulso de las consultas de Enfermedad Renal Crónica Avanzada (Pre-diálisis) para conseguir mayor proporción de pacientes Programados. Para conseguir que todos los pacientes posibles puedan ser revisados convenientemente en consultas específicas hay que disponer de especialistas en nefrología y, sobre todo, personal de enfermería especializado que pueda dedicar el tiempo necesario para informar a estos pacientes. Añadir más consultas, además de servir para facilitar los procesos de información  sobre las opciones de diálisis entre las que el paciente puede elegir y proceder a la firma del correspondiente consentimiento informado, también contribuiría a retrasar y reducir la necesidad de entrada de pacientes en diálisis.

3. Apostar abiertamente por la sostenibilidad de nuestro modelo de sanidad pública, poniendo recursos para el tratamiento de los pacientes en su domicilio, que tal como demuestra el estudio económico generaría importantes ahorros. Dicha evaluación económica recomienda incrementar los pacientes tratados en Diálisis Peritoneal domiciliaria. Para poder atender convenientemente a un número mayor de  pacientes en esta modalidad de Diálisis Peritoneal en domicilio, se plantea equilibrar las plantillas actuales para garantizar que hay personal cualificado del mismo modo y el mismo tiempo que lo está el de Hemodiálisis. Es decir, plantear una cobertura de ambas modalidades de diálisis en función de la población atendida en cada hospital, dotando los recursos estrictamente necesarios, sin favorecer la Hemodiálisis.

4. Siendo el trasplante la modalidad que presenta el mejor resultado de coste-efectividad, las administraciones sanitarias deberían seguir garantizando que los profesionales tienen a su disposición los medios necesarios para su buen funcionamiento.  Mientras el trasplante llega para los pacientes que pueden recibirlo, la Diálisis Peritoneal es una excelente modalidad de inicio de tratamiento.

5. Involucrar activamente a los profesionales sanitarios, evaluando y adaptando  un sistema de incentivación similar al que tanto éxito ha proporcionado en el modelo público de trasplantes.


Miembros del Grupo para la Evaluación del Tratamiento Renal:
Dr. Javier Arrieta, Jefe de Servicio de Nefrología del Hospital de Basurto (Vizcaya)
Dr. Juan Manuel Buades, Jefe de Servicio de Nefrología del Hospital Comarcal de Inca (Mallorca)
Dra. Carmen Gómez Roldán, Jefa de Servicio de Nefrología del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete
Dra. Teresa González, Presidenta de la Fundación Española de Diálisis (Barcelona)
Dr. Alfonso Miguel, Jefe  de Servicio de Nefrología del Hospital Clínico Universitario de Valencia
Dr. Manuel Macía, Responsable de Diálisis del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (Tenerife)
Dr. Francisco Ortega, Coordinador de Área de Gestión Clínica de Nefrología y del Metabolismo Óseo del Hospital Universitario Central de Asturias
Dr. Mario Prieto, Responsable de Diálisis del Servicio de Nefrología del Hospital de León
Dr. César Remón, Director de la Unidad de Gestión de Nefrología del Hospital Universitario de Puerto Real (Cádiz)
Dra. Ana Rodríguez – Carmona de la Torre, Responsable de Diálisis del Hospital Universitario de A Coruña
Dr. José Antonio Sánchez Tomero, Jefe de Servicio de Nefrología del Hospital Universitario de La Princesa (Madrid)
Dr. Rafael Selgas, Jefe de Servicio de Nefrología del Hospital Universitario La Paz (Madrid)


Bibliografía:
Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades de Riñón, ALCER.
www.alcer.org/es/
Bajo MA, Vega N, González-Parra E. Estructura y necesidades de una unidad de diálisis peritoneal. Guías de Práctica Clínica en Diálisis Peritoneal. Nefrología. 2006. Volumen 26 Suplemento 4.
BAP Health Outcomes Research. Evaluación Económica del Programa Integrado de Tratamiento Sustitutivo Renal en España. 2008.
Bustamante, J. Guías de práctica clínica en diálisis peritoneal. Nefrología. 2006. 26 (4), 1ª parte.
Doñate T, et al. Diálisis Peritoneal. Consenso de la Sociedad Española de Diálisis y Trasplante. Diálisis y Trasplante. 2006. 27 (1): 23-34.
Juergensen E, et al. Hemodialysis and Peritoneal Dialysis: Patient´s Assesment of their Satisfaction with Therapy and the Impacto f the Therapy on their lives. Clinical Journal of the American Society of Nephrology. 2006. 1: 1191-1196.
Marrón B, Ortiz A, de Seguera P, et al. Impact of end-stage renal disease care in planned dialysis start and type of renal replacement therapy, a Spanish multicentre experience. Nephrology Dialysis Transplantation. 2006. 21 (2) 51 – 55
Molina A, Montenegro J, Remón-Rodríguez C. Inicio de la diálisis peritoneal. Indicaciones y contraindicaciones de la diálisis peritoneal. Tipos de diálisis peritoneal. Guías de Práctica Clínica en Diálisis Peritoneal. Nefrología. 2006. Volumen 26 Suplemento 4.
Registro Español de Enfermos Renales de la Sociedad Española de Nefrología. 2007.
Rodríguez-Carmona A, Pérez-Fontán M, Valdés-Cañedo F. Estudio comparativo de costes de las diferentes modalidades de diálisis. Nefrología. 1996. Volumen XVI Número 6.
Ronco C, Ledebo I. The best dialysis therapy? Results from an international survey among nephrology professionals. Nephrology Dialysis Transplantation Plus. 2008. 6:403-408.
Selgas R, Aguilar J, Julián JC, Toledo A. Realidad y futuro en el tratamiento de la enfermedad renal crónica avanzada (ERCA). Nefrología. 2007. Volumen 27 Número 6.
Sociedad Española de Enfermería Nefrológica. Encuesta sobre el conocimiento de las modalidades de tratamiento de diálisis. 2007.
Van Biesen W, Veys N, lamiere N, Vanholder R. Why less success of the peritoneal dialysis programmes in Europe? Nephrology Dialysis Transplantation. 2008 May. 23 (5) : 1478-81.
Van Biesen W, Vanholder RC, Veys N, Dhondt A, Lameire NH. An evaluation of an integrative care approach for end-stage renal disease patients. Journal of the American Society of Nephrology. 2000. 11:116-125.

comentarios
01 Luis César Arranz, 9 de julio de 2009 19:36
Resulta interesante de que los cinco puntos que se proponen para intentar revertir la situación actual, quizá sea el último (y el tercero a continuación) el más directo para lograr un mayor número de pacientes en diálisis peritoneal.

El año pasado se publicó una revisión de los factores económicos que afectan la elección de cada tipo de diálisis en el mundo y hay una frase muy ilustradora: "Regarding resource availability, when centre HD capacity is high, there is an incentive to use that capacity rather than place patients on home dialysis." (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18234844)

Entonces la primera pregunta que tenemos que hacernos, y planteo a los autores, es el estado actual de las instalaciones destinadas a hemodiálisis (HD): ¿se están usando a pleno rendimiento? Porque sino fuera así, tendría poco sentido incentivar la díálisis peritoneal a la vez que se financia capacidad ociosa para la HD.

Un saludo!
02 Emilio Vílches, 10 de julio de 2009 09:55
Revisando los análisis de costes de la diálisis en España veo que el más reciente data de 2008 pero no considera la alternativa de la HD (Garoé, E. Evaluación de costes en hemodiálisis. Soc Esp Enferm Nefrol 2008; 11 (1): 21/24. http://scielo.isciii.es/pdf/nefro/v11n1/original3.pdf). El resto fue publicado hace tantos años que sólo uno no presenta los resultados en pesetas:

- J. Lamas, M. Alonso, J. Saavedra, G. García-Trío, M. Rionda y M. Ameijeiras. Costes de la diálisis crónica en un hospital público: mitos y realidades. NEFROLOGÍA. Vol. XXI. Número 3. 2001. http://www.revistanefrologia.com/mostrarfile.asp?ID=375

- J. Hernández-Jaras, H. García, A. Bernat* y V. Cerrillo. Aproximación al análisis de costes de diferentes tipos de hemodiálisis mediante unidades relativas de valor (URV). NEFROLOGÍA. Vol. XX. Número 3. 2000. http://www.revistanefrologia.com/mostrarfile.asp?ID=960

- Rodríguez-Carmona A, Pérez Fontán M, Valdés Cañedo F:http://www.revistanefrologia.com/mostrarfile.asp?ID=960 . Nefrología XVI (6): 539-548, 1996.

Éste estudio de 1996 ya concluye que "la HD a domicilio tiene un coste económico significativamente inferior a la HD en cualquier centro". Sin embargo, son necesarios datos más recientes que comparen las alternativas existentes, y por ello pregunto si está disponible el informe de BAP Health en algún dominio, o si la Sociedad Española de Nefrología tiene previsto publicarlo.

Sin analizar el estudio es difícil valorar la estimación de un ahorro de 500 millones de euros en 15 años (por cierto, ¿no resulta un horizonte demasiado extenso para hacer una proyección? ¿no aparecerán nuevas tecnologías antes de una década?)
03 Joaquín Campillo, 10 de julio de 2009 10:53
Sin duda la lectura del informe citado en el artículo permitirá testar al solidez de la afirmación sobre los 500 millones.
Yo esperaría un diseño similar a este realizado en Colombia: análisis coste-utilidad basado en un árbol de decisión que compara hemodiálisis y diálisis peritoneal desde la perspectiva de un tercer pagador y con el horizonte de un año. Los resultados indican que la diálisis peritoneal permite mejoras en los resultados (0,04 AVAC por año de tratamiento) y ahorros (3 millones de pesos anuales), por lo que se concluye que es dominante con respecto a la hemodiálisis en pacientes con enfermedad renal crónica, diabética o hipertensiva (http://www.imbiomed.com.mx/1/1/articulos.php?method=showDetail&id_articulo=54719&id_seccion=1118&id_ejemplar=5544&id_revista=90 ).
04 Javier Arrieta Lezama, 10 de julio de 2009 12:52
- A menudo los médicos pensamos que la Planificación Sanitaria se hace sin el debido asesoramiento. Ignoro si se trata sólo de una falta de asesoramiento o por el contrario si los Gestores han sido deliberadamente mal asesorados. La ausencia de Registros de Insuficiencia Renal en algunas CCAA no explica del todo el hecho, ya que también se cometen errores de Planificación en las CCAA que tienen un buen Registro.

- Pero la sobreoferta de una modalidad de tratamiento (o de una prueba diagnóstica) distorsiona la práctica médica y la aleja de lo recomendado.

- Un análisis cuidadoso de los Registros nos indica que con una Incidencia estable de pacientes que inician Diálisis, la Prevalencia está estabilizada en los segmentos de edad avanzada, por la lógica mayor mortalidad bruta de los ancianos. Si el crecimiento de prevalencia en diálisis se centra en pacientes más jóvenes, que por otra parte ven reducidas sus posibilidades de trasplante por la escasez de donantes jóvenes, la Planificación más lógica sería reducir la oferta de HD y potenciar las terapias domiciliarias, con una mayor posibilidad de compaginación laboral, como puente al trasplante.

- Esto no se está haciendo (más bien al contrario). Si es mero desconocimiento o mala asesoría, o por el contrario existen "razones", no lo voy a comentar. Mi opinión es que la Planificación centralizada (y tras 40 años de centralismo estatal hemos pasado a un centralismo autonómico aún más salvaje) ha fracasado, y que los entes "pagadores" deberían limitarse a su función, dejando a los "Health Providers" las decisiones sobre planificación asistencial. Y que cada palo aguante su vela.

- Y acerca de si son 500 milones o menos o más. Los estudios de Costes suelen tener siempre carencias, derivadas del interés del destinatario del estudio. El de BAP considera el coste del Transporte a Diálisis, que supone un 10% de los costes y es claramente inferior (o nulo) en las diálisis domiciliarias. No considera el coste de los Ingresos Hospitalarios, que son muy variables entre centros y reflejan a menudo perversiones derivadas de la forma de pago de las diálisis. No es ninguna novedad que cualquier terapia domiciliaria es mas barata que la hospitalaria, y esto es aplicable a la cirugía tanto como a las diálisis. La exactitud en la cuantificación del ahorro pasa a segundo término excepto cuando (y esta era nuestra intención) pretendemos que el ahorro se reinvierta en mejoras de la calidad asistencial DE NUESTROS PACIENTES.
05 Joaquín Campillo, 10 de julio de 2009 17:51
El problema derivado de la capacidad ahora dedicada a la HD es "relativo", ya que bien podría dedicarse a otros servicios que a menudo sufren estrecheces, como las de cuidados intensivos.

Lo que no me queda claro a partir del comentario del Dr. Arrieta es si, además de la capacidad instalada, existe otro factor en forma de incentivos a la realización de HD...
06 Javier Arrieta Lezama, 10 de julio de 2009 22:27
Considerando la palabra incentivos en su aspecto más ámplio, es evidente que existen en favor de la HD. Han sido grandes detractores de la DP los que se beneficiaban del transporte sanitario. Y no me refiero a los taxistas (que también) sino a las grandes compañias de ambulancias concertadas mediante Concursos poco transparentes. La HD por otra parte ha sido el método más utilizado para lograr ampliaciones de plantilla médica en nefrología, que luego se dedicaban a otros menesteres más necesarios pero más difíciles de argumentar ante nuestras Gerencias. Pero el principal "incentivo" ha sido que para un nefrólogo siempre ha sido más cómodo derivar a un apaciente a HD (mejor si es concertada) que luchar contra el sistema para conseguir que el paciente escoja DP. Lograr que se intervenga de una hernia inguinal en menos de un mes, a un paciente al que por su IRC avanzada le van a poner pegas en Anestesia, puede ser una labor complicada en nuestros masificados hospitales. Por último, no debemos olvidar la falta de formación en DP de gran número de nefrólogos. No se puede recomendar al paciente una terapia que se desconoce.
En conjunto, el problema es más el que la estructura sanitaria favorece a la HD, que el que existan incentivos a su favor. La propuesta de incentivos a favor de la DP, es una forma de "discriminación inversa" para favorecer una terapia en situación de inferioridad estructural.
07 Emilio Vílches, 15 de julio de 2009 17:50
Desconocía la mayor parte de lo que se expone en el anterior comentario: ahora entiendo el sentido y alcance de las propuestas en el texto. Los "intereses" que se describen en relación al transporte son relevantes porque habitualmente se da poca importancia a aquellos costes que recaen sobre el paciente o sus familiares (en el sentido de que lo prioritario son las partidas de coste que dependen del presupuesto del ministerio, consejería de salud, hospital o área de atención primaria). Esto cambia si hay partes muy directamente interesadas en que sigan habiendo una demanda de servicios de transporte (esas "grandes compañias" que se citan arriba).
08 Emma Sierra, 20 de julio de 2009 12:02
Todos los argumentos presentados parecen consistentes y muestran que la diálisis peritoneal es la opción más eficiente y cómoda para pacientes, profesionales y el sistema sanitario. Mi duda es cómo piensan los autores transmitir este mensaje a la sociedad civil o los responsables de ese Pacto por la Sanidad. ¿Seguirán el ejemplo de la Alianza para el Cáncer de Colon, con una campaña de publicidad, presencia casi semanal en los medios mediante artículos, entrevistas y eventos?

Se habla de cambiar un statu quo donde existen fuertes intereses. Y de transmitir este mensaje a las más altas autoridades sanitarias: son objetivos muy ambiciosos, ¿pero quieren empezar creando conciencia social de este despilfarro o comenzar llamando a la puerta de los políticos y gestores?
09 Ángela Aizaga, 21 de julio de 2009 01:35
Se me antoja un camino muy largo hasta colocar la diálisis peritoneal en la agenda de los decisores: la Alianza para el cáncer colorrectal parte del trabajo realizado durante bastantes años por otras entidades que han logrado situar la oncología como una prioridad del sistema sanitario. Y no hablo sólo de la asistencia, sino que se ha convertido en el centro de toda investigación biomédica. Una vez existe la conciencia del problema, es más fácil incidir en tareas como el diagnóstico precoz. ¿Existe una conciencia siquiera mínima del impacto de la enfermedad renal? ¿A cuántos pacientes afecta? ¿Qué factores determinan su aparición? ¿Qué impacto tiene para el sistema y los pacientes?

Hasta que eso suceda se me antoja complicado situar la enfermedad renal en un futurible pacto por la sanidad (a pesar de que aquí se nos presentan pruebas de las ventajas de ello).
10 Elena de Miguel, 21 de julio de 2009 08:54
Creo que es necesario considerar otras pérdidas en el paso de la HD a la DP, como la de puestos de trabajo: estas decisiones no sólo tienen un coste político, sino que se suelen encontrar con la oposición del gestor que pierde estos puestos. Sobre el papel es sencillo ver que se ahorran recursos al cambiar una técnica por otra, pero implementar esos cambios puede ser traumático cuando existen cambios organizativos y reducciones de plantilla de por medio.

También habría que analizar si las unidades de HD son eficientes dado el volumen anual de pacientes. Quizá sea necesario comenzar esta transición hacia la DP en aquellas unidades de menor tamaño, y mantener las mayores a modo de "centros de referencia" donde poder centralizar el seguimiento de los pacientes sometidos a diálisis.
11 Javier Arrieta Lezama, 25 de julio de 2009 12:19
La eficiencia referida a las Unidades Asistenciales no se puede valorar de forma aislada. Una Unidad de Hemodiálisis requiere un tamaño mínimo para ser eficiente, que se situa por encima de los 72 pacientes (3 módulos de 4 pacientes con una DUE, a tres sesiones por día). Pero la cercanía al domicilio del paciente es un valor importante en una terapia crónica, y a menudo pueden plantearse Unidades de HD de menor tamaño en áreas alejadas. Como el coste del Transporte de los pacientes no lo paga el Hospital, y además suele abonarse en forma de precios globales, y no por kilometraje o por paciente, el planteamiento es complicado. Pudiera suceder que una reducción de pacientes en HD no afectara al precio global adjudicado por Concurso a la Empresa de Transporte sanitario.
Y respecto al desconocimiento de la prevalencia de Enfermedad Renal, el problema es internacional, y es objetivo preferente de la Sociedad Internacional de Nefrología la difusión del problema, no referido a la Insuficiencia Renal Avanzada que precise Diálisis o Trasplante, sino a los estadíos previos, susceptibles de tratar y como poco, de enlentecer su progresión. En cifras redondas, para que no se olviden, la Enfermedad Renal Crónica afecta a un 10% de los adultos, a un 20% de los mayores de 60 años y a un 30% de los pacientes ingresados en un Hospital. Obviamente es un problema sanitario.
12 Luis César Arranz, 27 de julio de 2009 16:23
Al hilo de lo que comenta Javier, resulta interesante la frecuente asociación entre enfermedad renal y factores de riesgo cardiovascular. Tanto que éstos son fundamentales en la prevención de esa progresión de la enfermedad renal que él comenta. Tras unos años en los que se ha creado una creciente conciencia del "riesgo cardiovascular", y una vez hemos visto su asociación con la enfermedad renal, ¿no pudiera ser que ésta estuviera infradiagnosticada o camuflada entre tanto "riesgo cardiovascular"? ¿Podría suceder con la enfermedad renal algo parecido a la diabetes, es decir, que acabe incluida dentro de una nueva definición de "síndrome metabólico" o riesgo cardiovascular?

Consulto todo esto porque no tengo claro si estos extremos favorecerían o perjudicarían el diagnóstico temprano de la enfermedad renal.

Un saludo!
13 Emma Sierra, 28 de julio de 2009 18:51
Lo que sugiere el anterior comentario es una realidad, ya que se ha estimado que el riesgo cardiovascular en los pacientes tratados con hemodiálisis es 3,5 veces más elevado que en la población no urémica.

Incluso el propio autor del término "síndrome metabólico" se planteaba la existencia como tal del mismo, aunque resulta incuestionable la existencia de una serie de enfermedades que, combinadas, incrementan el riesgo vascular más que la suma de sus riesgos individuales.

El reconocimiento de la enfermedad renal como un factor de riesgo debería permitir un manejo holístico del paciente, de modo que la hemodiálisis se vea complementada con las intervenciones educativas o farmacológicas necesarias para modificar los restantes factores de riesgo.
14 Ángela Aizaga, 30 de julio de 2009 16:27
El devenir del debate ha ido abriendo nuevos temas acerca de la diálisis domiciliaria, pero estamos obviando uno fundamental: ¿qué innovaciones permitirán no sólo que el paciente se trate por sí mismo, sino que pueda ser monitorizado por su nefrólogo? ¿Se dispone de algún software o herramienta de esalud/telemedicina para este control o únicamente se recurre a visitas y analíticas periódicas?
15 Javier Arrieta Lezama, 5 de agosto de 2009 19:53
La monitorización de las diálisis domiciliarias (hemodiálisis o diálisis peritoneal) ya se ha hecho mediante WEBCAMs y conexión de loa aparatos de diálisis por modem. En España la experiencia de Canarias es la más ámplia. Con estos medios se puede controlar al paciente sin visitas físicas. la analítica de un paciente en diálisis domiciliaria es un par de tubos de sangre cada dos meses, que se pueden enviar por correo.
No es tanto el problema técnico cuanto el conseguir de la Administración que se paguen los gastos de la cámara y conexión RDSI, que son muy inferiores a lo que se ahorra en visitas físicas y transporte sanitario.

Y volvemos al punto inicial: para lograr implantar terapias más eficaces y más baratas, es imprescindible que lo que se ahorra en ellas se reinvierta en potenciarlas, en lugar de perderse en la "bolsa común" de la ineficiencia de otros sectores.